Todo hotel se forja en base a una idea, una necesidad, un concepto de producto y servicio. Es vital garantizar que la imagen que se quiere proyectar, sea percibida tal como la queremos.

Se habla de Personalidad Hotelera al trabajo creativo, selectivo y original que se realiza para definir desde la infraestructura propia hasta la decoración e implementación del hotel.

También, si ya contamos con la infraestructura se puede redefinir una personalidad hotelera a partir de algunos cambios sólo en el equipamiento e implementación, como pueden ser cambios en: mobilidario, colores, luces, vajilla, ropa de cama, alfombras, tv, atenciones de clientes, arreglos florales, el uniforme del personal, etc.

El objetivo principal de definir y mantener una personalidad hotelera es de transmitir una imagen determinada a nuestro cliente, que le permita identificarse con nuestro hotel, que se sienta más a gusto. No es más que la identidad del hotel, la cual no sólo se trabaja previamente a la apertura sino durante toda la vida del negocio.

La personalidad del hotel se puede definir en base a un tema determinado, como puede ser:

  • Un hecho histórico mundial como el primer viaje del hombre a la luna.
  • Un lugar determinado, por ejemplo inspirado en París.
  • Al mismo lugar dónde se localiza el hotel.
  • A una región natural del país.
  • A un color o combinación de colores.
  • A una pelicula.
  • A un grupo musical.
  • A un cantante determinado.
  • Etcétera..

Busca ese tema que sea diferente e innovador.

Antes de elegir cualquier tema, es importante que se tome en cuenta el segmento de mercado objetivo del negocio, para que nuestro tema tenga coherencia con este segmento y realmente contribuya a que se sientan a gusto en nuestras instalaciones.